Acogidas

CARAS

Sencillamente el mejor compañero que he tenido, lleno de vida, de alegría, de serenidad y de una paciencia infinita. Quién lo diría cuando lo ví por primera vez. Encontrado pasando el puente de hierro de San Juan, con síntomas de hipotermia y deshidratación. Fue difícil acercarse a él, ya que estaba en una situación extrema. Casi dos horas fueron necesarias para ganarse su confianza y poder acercarse lo suficiente para cogerlo. Aparte de su estado de inanición, lo que más me impactó fue ver que el pobre no era capaz de estirarse y tenia su columna bastante arqueada y le costaba andar. Fueron necesarias muchas sesiones de estiramiento y masajes para que poco a poco fuera estirandose. No es por echarme flores pero doy muy buenos masajes y nos acostumbramos a su sesión diaria en la que él terminaba en la gloria. Venia muchas veces a pedirme más y más masajes, no se cansaba nunca.

Luego de eso empezaria su recuperación de la mejor forma posible. Se le quito la ansiedad por la comida, se le trabajo la confianza y su miedo a los humanos, se socializó con otros perros y todo fue recompensado con su increíble transformación. La ONG Alma Libre ayudó en todo el proceso, proporcionando comida, medicinas, tratamiento y su posterior adopción.

Siempre te llevaré conmigo compañero.